¿Qué está pasando en Francia?

 Voilà que Sebastien Lecornu ha dimitido hace apenas 2 días. Ha ocupado el puesto de primer ministro durante 26 días y ha estado a la cabeza del gobierno 14 horas y 26 minutos. Ha sido el gobierno más corto de la historia de Francia y ya es el tercer primer ministro en caer. Con él son 4 primeros ministros en 1 año. 1 año de caos político y seguro que muchos os estaréis preguntando: pero ¿qué está pasando en Francia? 

Pues os lo explico desde el corazón del país de las baguettes y los croissants. Agarraros los machos que vamos.

Las elecciones al Parlamento Europeo de 2024

Debemos remontarnos al 9 de junio de 2024, a las elecciones al Parlamento Europeo de 2024. Ese día el Rassemblement National (RN) , el partido de Marine Le Pen, gana por tercera vez consecutiva las elecciones europeas. Pero no solo las gana, sino que, con sus 30 diputados europeos, crea la delegación más numerosa por delante de la CDU/CSU, superando, incluso los 25 diputados del PiS en 2019. Pero RN no solo había ganado las elecciones europeas en Francia, sino que había barrido al resto de partidos franceses, incluido Renaissance (se llamará Ensemble en las legislativas), el partido del presidente Emmanuel Macron. Una marea azul oscuro invadió Francia. Algo nunca visto y que convulsionó el país.

Resultados de las elecciones al parlamento europeo en julio 2024. En azul oscuro las circunscripciones en las que RN ganó
Resultados de las elecciones al parlamento europeo en julio 2024. En azul oscuro las circunscripciones en las que RN ganó.

Resultado de las elecciones al parlamento europeo
Resultado de las elecciones al parlamento europeo. Distribución de porcentaje de votos por partido

Esa misma tarde y antes incluso de que se hayan anunciado los resultados completos, Emmanuel Macron anuncia la disolución de la Asamblea Nacional y convoca elecciones nacionales para el 7 de julio. Lo justifica aduciendo dos razones: una mayoría relativa frágil en la Asamblea Nacional (de su partido) y el buen resultado del Rassemblement National en Francia. Vamos que se le hincharon los huevos, se encabronó y soltó aquello de «sujétame el cubata».

Las elecciones legislativas de 2024

En un alarde de excelente visión política, el presidente francés, para arreglar el problema de «una mayoría relativa frágil en la Asamblea» decidió renovar la cámara justo después de que el RN acabase de barrer al resto de partidos en las elecciones europeas. Es difícil imaginar qué era lo que esperaba lograr con esta decisión, pero el resultado no pudo ser peor.

Tal vez creía que Francia se encontraba en shock debido al resultado de las elecciones europeas y que, en consecuencia, corregirían el voto haciendo de su partido el gran ganador. La otra opción es que los resultados le encabronaran y decidiese dar una especie de lección a la sociedad francesa. Sea como fuese, el tiro le salió por la culata y pasó de tener «una mayoría relativa frágil en la Asamblea» a estar en minoría y fragmentar la cámara en 3 bloques de tamaños casi idénticos. Y, peor aún, si algo le salvó de una debacle aún peor, fue la buena voluntad de la izquierda quien, durante la segunda vuelta de las elecciones legislativas, renunció a presentarse a muchas circunscripciones para que no hubiese tres candidatos, sino solo dos: uno de RN y otro o bien del NFP (Nouveau Front Populaire, la coalición de izquierdas) o bien de Ensemble (la coalición del partido de Emmanuel Macron). Esta decisión no solo robó muchos diputados a RN, quien terminó en segundo lugar pese a haber logrado la mayoría de votos, sino que le dio esos diputados a Ensemble, pese al mal resultado en la primera vuelta. La izquierda había regalado decenas de votos y diputados a Macron para evitar una gran victoria del partido de Le Pen. Pero Macron no reconocerá el gesto con agradecimiento, sino con más caos. 

Resultado de la primera vuelta de las elecciones legislativas francesas de 2024
Resultado de la primera vuelta de las elecciones legislativas de 2024. Notese que Ensemble ha llegado en cabeza en muy pocos lugares, mientras que RN, sin sorpresa, ha llegado en cabeza en casi todas las circunscripciones

Resultado de la segunda vuelta de las elecciones legislativas francesas de 2024
Resultado de la segunda vuelta de las elecciones legislativas de 2024. Notese que el azul oscuro (RN) se ha reducido notablemente pese a ser el partido más votado, mientras que el amarillo (Ensemble) ha logrado ganar posiciones respecto a la primera vuelta 


Distribución de los diputados en la asamblea francesa en 2022 y en 2024n
Distribución de los diputados en la asamblea francesa en 2022 y en 2024n


Con la asamblea fragmentada, sin mayoría para ningún partido, un cuasi empate entre los tres bloques ganadores y un sistema semipresidencialista, el caos y el circo estaban servido. Si en una situación normal, en la que hay un claro ganador, el presidente de la República está «obligado» a nombrar a un primer ministro del partido ganador, aunque no sea de los suyos, con el resultado de las elecciones legislativas de 2024 Macron podía hacer lo que le diese la gana. Y lo ha hecho. 

Pero antes, debemos entender como funciona el sistema de elección del primer ministro en la V República Francesa, porque existen notables diferencias respecto a la forma en que se elige al presidente en España.

V República Francesa, un régimen semipresidencialista

La V República Francesa nació de la mano de Charles De Gaulle el 4 de octubre de 1958 con la aprobación por referéndum de una nueva constitución. La inestabilidad gubernamental crónica, las coaliciones partidistas, la impotencia de la Asamblea y la incapacidad de los poderes públicos para resolver el conflicto argelino hicieron ingobernable la Francia de los años 50 y desembocó en la caída del régimen, la IV República. Para resolver los problemas que llevaron a la ingobernabilidad de la misma, la quinta república disminuyó el poder de la Asamblea y transfirió una parte del mismo al presidente. Se concedió al presidente un mandato de 7 años renovable y el poder ejecutivo. En vez de ser el parlamento quien decida quien sería el próximo primer ministro, el presidente tenía (y tiene) la potestad de nombrar al primer ministro que quiera, sin tener en cuenta a la Asamblea (aunque en la práctica, si quiere que el gobierno pueda gobernar, se asegura de tener que tenga el apoyo de la Asamblea). Además de estos poderes, la constitución de la quinta república le otorga otros: 

  • Puede disolver la Asamblea Nacional y convocar nuevas elecciones (como lo hizo en 2024).
  • Puede promulga las leyes y puede solicitar al Parlamento una nueva deliberación.
  • Pero también puede saltarse la asamblea y someter directamente al pueblo ciertos proyectos de ley mediante referéndum.
  • Tiene, además, un papel preponderante en la política exterior y de defensa: Es él quien negocia y ratifica los tratados internacionales. Acredita a los embajadores y representa a Francia en el ámbito internacional.
Además el sistema tiende a sobrerrepresentar al partido o coalición ganadora (el que gana por poco en muchas circunscripciones puede obtener una mayoría amplia de escaños). Por eso hay dos vueltas (dos votaciones) en las elecciones, para apartar a los pequeños partidos y asegurarse que siempre habrá un partido con mayoría clara en el parlamento. El objetivo de De Gaulle era dar a la nación un presidente fuerte y evitar el bloqueo parlamentario... hasta el 7 de julio de 2024. Al día siguiente, y por primera vez en 66 años, Francia se despertaba con una asamblea dividida en tres bloques casi iguales y eso le sirvió a Emmanuel (Manu para los amigos) para ignorar los resultados electorales, declarar que no había ganado nadie y nombrar solo primeros ministros que siguiesen su política, pese a ser Ensemble el tercer partido más votado. Esa forma de gobernar tan solo podía terminar de una forma.

El caos

Desde las elecciones legislativas de 7 de julio de 2024, se han sucedido 3 primeros ministros, cuatro si contamos Gabriel Attal quien siguió en el puesto de primer ministro que ya ocupaba antes de las elecciones, hasta ser reemplazado por su sucesor Michel Barnier:

  • Gabriel Attal (9 janvier - 5 septiembre  2024): 7 meses y 27 días
  • Michel Barnier (5 septiembre - 13 diciembre 2024): 3 meses y 8 días
  • François Bayrou (13 diciembre 2024 - 9 septiembre 2025): 8 meses y 27 días
  • Sébastien Lecornu (9 septiembre 2025 - 6 octubre 2025): 26 días
Michel Barnier pertenecía al Socle Commun, una coalición formada por los partidos del «bando presidencial» (Renaissance, MoDem, Horizons, UDI...), reunidos en Ensemble, y el partido Les Républicains (LR). Es decir, que, con esta nominación, Macron dejaba claro que deseaba una continuidad política del gobierno anterior, pese a haber perdido el 31% de sus diputados y haber terminado tercero en número de votos, por detrás de NFP (el ganador) y RN. Pese a haber sido las elecciones de junio y de julio un claro castigo del electorado a sus políticas, Macron insistía en mantenerlas y no cambiar nada. Por supuesto, con una decisión como aquella, tan solo se podía encontrar con la oposición de la Asamblea, quienes no querían que el tercer partido más votado gobernase Francia y aún menos que la dirección política no cambiase ni un ápice.

La moción de censura a Michel Barnier llegó el 4 de diciembre cuando el gobierno trató de forzar la aprobación de la ley de financiación de la Seguridad Social (LFSS), la ley que autoriza el presupuesto de la Seguridad Social. En Francia existe un recurso para aprobar una ley sin la aprobación del parlamento, pero que solo funciona cuando el primer ministro pertenece al partido mayoritario en la Asamblea. Se trata del tercer párrafo del artículo 49 de la Constitución, más conocido como el 49.3. Este artículo permite al Primer Ministro aprobar un proyecto de ley sin votación en la Asamblea, asumiendo la responsabilidad del gobierno sobre ese texto. Se trata de uno de los principales mecanismos de la V República destinados a racionalizar el parlamentarismo y garantizar la estabilidad gubernamental. Para responder a la responsabilidad del Gobierno, los diputados pueden presentar una moción de censura. La votación de la moción no se realiza por mayoría simple de los votos emitidos, sino por mayoría absoluta de los inscritos. La aprobación de la moción de censura por los diputados tiene dos consecuencias: el Gobierno es derrocado y el texto sobre el que el Gobierno ha asumido su responsabilidad es rechazado.

Y eso fue lo que pasó. Puesto que el nuevo presupuesto de la Seguridad Social mostraba una continuidad de las políticas económicas macronistas acabó habiendo una moción de censura y la caída del primer gobierno nombrado por Macron. La última vez que algo así sucedió fue en 1962 con el gobierno de Pompidou.

Tras esta nueva debacle, muchos pensaban que en esta nueva ocasión, Macron daría una oportunidad a un Primer Ministro de izquierdas, ya que la coalición de izquierdas era la que había obtenido más votos durante las elecciones de julio. Pero nombrar un primer ministro de izquierdas no estaba en los planes de Macron. Nueve días después, el 13 de diciembre nombró a François Bayrou.

Puesto que la Asamblea había entendido que el país necesitaba estabilidad y un gobierno, pese a las proclamas de Jean-Luc Mélenchon (del partido de izquierdas LFI) para una nueva moción de censura, los diputados decidieron darle una oportunidad y ver si rompía con las políticas macronistas o seguía en la misma línea que los dos gobiernos precedentes. Y, finalmente, sin sorpresas, casi nueves meses después, el presupuesto que presentaba François Bayrou seguía, de nuevo, en la misma línea de la política de Macron. Ante el rechazo de la Asamblea al nuevo presupuesto, Bayrou decide someter a su gobierno a una moción de confianza que pierde el 8 de septiembre. Al día siguiente presenta su dimisión.

Ese mismo días Macron nombró un nuevo primer ministro: Sébastien Lecornu, ex-ministro de defensa del gobierno de Bayrou y muy cercano a Macron. Lecornu nombró gobierno casi idéntico al de François Bayrou, manteniendo en su puesto a la mayoría de los ministros y que prometía seguir por la misma línea. Ante esta perspectiva, de seguir una vez más con las mismas políticas, LFI y, esta vez, RN, amenazaron con censurar el nuevo gobierno antes del lunes. Ante las amenazas de una moción de censura que, sin duda saldría adelante una vez más, Sébastien Lecornu dimitía 14 horas y 26 minutos después de haber nombrado a su gobierno.

Macron debió enfadarse bastante, porque le dio «48h pour réparer ce bordel», es decir 48 horas para encontrar un nuevo Primer Ministro. 48 horas después no ha logrado un acuerdo mayoritario en la Asamblea y ahora le toca de nuevo a Macron nombra al seguidor de Lecornu. Ha prometido hacerlo en 48 horas también. Le gustan las 48 horas...

Tras este nuevo fracaso, ya se empiezan a escuchar voces, por fin, que tal vez, y solo tal vez, Macron debería dimitir porque parece completamente desconectado de la realidad.

¿Por qué no logra Francia formar gobierno?


Como habéis visto el régimen de la V República otorga un poder desmedido al presidente, quien, en este caso, lo aprovecha para asegurarse de que su línea política siga aplicándose.

A diferencia de lo que ocurre con sus vecinos, Francia, Bélgica, Alemania,... en Francia el presidente toma solo la iniciativa de nombrar al Primer Ministro sin necesidad de consultar a los partidos. Normalmente este sistema funciona porque, gracias a la sobrerrepresentación del partido ganador, el Primer Ministro es siempre de ese partido. Pero en este caso ha aprovechado la fragmentación para hacer lo que quiere, sin dejar lugar a la negociación entre partidos. Y ese es el verdadero problema: Macron no deja que los partidos hablen y negocien entre ellos para poder formar un gobierno estable con el apoyo de varios partidos del parlamento. Y lo que es peor, la mayoría de los políticos y periodistas están convencidos de que, debido a la diferencia de ideologías, esa negociación y acuerdo es imposible, olvidando que en Europa las coaliciones entre partidos de sensibilidad distinta existen y surgen con bastante frecuencia.

Así Alemania ha tenido varias Große Koalition (Gran Coalición) entre la CDU/CSU (centro-derecha) y el SPD (socialdemocracia), Austria ha tenido múltiples gobiernos de gran coalición entre el ÖVP (conservadores) y el SPÖ (socialdemócratas), los Países Bajos frecuentemente tienen gobiernos de coalición amplios que pueden incluir partidos de centro-derecha y centro-izquierda,... Pero el récord lo tiene Bélgica: el gobierno de Alexander De Croo (2020-2024) estuvo compuesto por siete partidos políticos diferentes, tanto francófonos como flamencos, que incluían: socialistas, liberales, ecologistas y cristianos demócratas de ambas comunidades lingüísticas. Esta coalición, conocida como Vivaldi (por analogía con las cuatro estaciones de Vivaldi y las cuatro familias políticas representadas), tardó casi 500 días en pactarse tras las elecciones.

Por último, Macron ya ha dicho en varias ocasiones que no habrá primer ministro de los dos partidos más votados: ni de LFI, ni de RN.

Si se pone barreras tan elevadas y no deja lugar a los partidos para que negocien, tan solo puede nombrar un primer ministro tras otro y cruzar los dedos para que funcione. Pero hasta ahora no ha funcionado y no funcionará.

¿Y ahora qué?

¿Hay una salida a este caos? Pues no me lo parece. Macron se ha atrincherado en el Elysée, la asamblea está cada vez más polarizada, si hay unas nuevas elecciones legislativas es muy probable que den el mismo resultado,...

¿Podría la dimisión de Macron arreglar las cosas? Podría si el nuevo presidente tuviese más mano izquierda, pero visto que lo más probable es que el nuevo presidente será de RN, el partido de Marine Le Pen, lo más probable es que el resultado sea peor.

Así que no veo salida. Tal vez haya un gobierno que logre sobrevivir más de un año, tal vez dos, incluso, pero no mucho más.

Cruzad los dedos junto a Macron, es mi mejor consejo.

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